Blog

Mis hijos, mi reflejo - Claudia Huertas Psicóloga

Mis hijos, mi reflejo

Todos quienes tenemos deseamos que sean , íntegros, exitosos… pero a veces, no sucede.

La primera idea que se nos viene a nuestra es ¿En qué me equivoque? ¿Qué hice mal?

Nuestra mente vuela en todas direcciones, nos preguntamos si fue nuestro ejemplo, si fue nuestras palabras, si fue la casa, el barrio, el país en el que …. La angustia que sentimos cada vez que nos dan quejas sobre su comportamiento, su falta de interés o su actitud.

Pues bien, aquí no se trata de buscar culpables o inocentes, de buscar causas fuera de nuestra mente y nuestra emoción. Repetimos lo que hemos aprendido. Cambiamos algunas cosas con nuestros hijos, porque vemos un error y queremos corregirlo, pero mientras no nos sanemos por dentro, nuestra mente enseñara los mismos que han cometido con nosotros.

La figura de tus padres, quienes fueron tus superhéroes antes de que cumplieras los 12 años, quedan marcados en ti. Cada quien tiene una idea única de papa, mama, hijos, hogar, y un mundo de cosas que fueron importantes para nosotros en nuestra época de aprendizaje, cuando éramos unos chiquillos.

No queremos repetir los errores de nuestros padres, pero no tenemos ideas claras de cómo corregirlos. No podemos exigirles a nuestros hijos lo que no somos. No se trata solo de que tan profesional eres, cuánto dinero manejas, cuantos logros puedes contar, se trata de quien eres tu en el resto de tu vida, como ser humano, como persona, como o , como tú contigo mismo.

Si estamos en interno, nuestros hijos, que son nuestro , entrarán en conflicto, con nosotros, consigo mismos, y con el mundo. La mejor forma de ser padre o madre es estar sano emocionalmente, invertir tiempo y esfuerzo en estar en paz con nosotros y con el mundo, en ser felices para enseñarles desde la emoción a ser felices.

He tenido muchos casos en que los chicos tienen relaciones conflictivas con padres que aparentemente podríamos decir que son exitosos, exigentes, responsables…. Entran en conflicto con el mundo, y nadie puede explicarlo.

¿Se han dado cuenta que una mirada, un abrazo, un detalle, puede decir mucho más que un montón de palabras? Eso no se puede transmitir con la lógica, con el lenguaje por sí solo. Es una comunicación de a , de a , de corazón a corazón.

Por eso si quieres hijos felices, debes aprender a ser feliz primero tú mismo. El cambio que experimentaras cambiara tanto tu mundo, que tus hijos cambiaran contigo, tu pareja, tu jefe, todo aquel para quien te volverás un ser de paz y luz.

Pero esto es posible cuando nos reconciliamos con nosotros mismos. La escuela del niño interior te enseña a llegar a este equilibrio, a reeducarte en el amor, a conseguir tu felicidad, y por tanto a ser un faro para tus hijos, un verdadero ejemplo, en el cual el respeto se logre a través del amor que ellos tienen hacia ti

Licencia de Creative Commons
Mis hijos, mi reflejo by Claudia Patricia Huertas Diaz is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://claudiahuertaspsicologa.com.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en http://www.gnu.org/licenses/gpl-2.0.html

Write a Comment

Deja un comentario

La Diferencia Entre Ser “Sexy” Y “Vulgar”

La Diferencia Entre Ser “Sexy” Y “Vulgar”

1 Todos amamos ser atractivos.  Recibir cumplidos sobre nuestra belleza, inteligencia o talento hace nuestra vida mas feliz.  …

Para Ser Una Buena Feminista, Hay Que Ser Toda Una Mujer

Para Ser Una Buena Feminista, Hay Que Ser Toda Una Mujer

2 Hablar de un tema tan espinoso como el feminismo es cosa seria. Son tantas las manifestaciones, marchas y eventos que podemos …

Padres Culpables

Padres Culpables

1 Ser padre no es fácil.  Si los niños vinieran con manual de instrucciones seria mucho mas fácil, pero infortunadamente, …