Blog

El amor homosexual… ¿Es tan diferente a los otros?

El amor homosexual… ¿Es tan diferente a los otros?

Si existe un tema que ha levantado polémica en los últimos tiempos es la homosexualidad. Algunas personas lo ven
como una amenaza, otros como algo antinatural, y quienes tienen esta orientación, como un tema que necesita ser
ocultado para no ser juzgados, o demasiado vistoso como para ser evidente.

Hace algunos años (y no muchos), era normal que las personas con una orientación sexual diferente a la heterosexual fueran perseguidas, etiquetados, boicoteados, despedidos, despojados del crédito de sus trabajos, e incluso, asesinados por no ser “normales”. Parece que los otros humanos y sus reglas sociales los habían condenado a un mundo de sombras, del cual existía un gran peligro si se pensaba salir.

Sin embargo, las cosas han cambiado. Ahora es común que alguien acepte su inclinación sexual sin que esto le acarre mayores consecuencias, aunque aun existe un rechazo en alguna parte de la población.

Pero ¿realmente son tan diferentes unos y otros?

Las parejas homosexuales viven los mismos traumas y momentos de felicidad que nosotros. Se enamoran, se decepcionan, entran en desacuerdo con sus parejas, quieren ser padres, sueñan con realizarse en plenitud como profesionales, amigos, hermanos, hijos, etc. La única diferencia real se centra en que su amor no esta dado hacia el genero opuesto sino hacia el mismo género.

Entonces ¿Qué es lo que crea tanto malestar?

Las comunidades LGBTI están cayendo en una trampa mortal, en la cual algunos colectivos les están haciendo creer que la forma de adquirir derechos civiles e igualdad es poniéndose en pie de guerra contra el resto del mundo. Los han convencido de que son un colectivo y no individuos, tan distintos uno del otro como personas existen en el mundo, llevándolos a opacarlos como personas valiosas y productivas, y convirtiéndolos en una masa cuya única característica “valiosa” es no ser heterosexual.

Una vitrina mal creada esta afectándolos, no solo a quienes son parte de estos colectivos, sino a otros que se han esforzado por ser competitivos sin tener prebendas de ningún tipo. Una persona homosexual, altamente competitiva, será juzgada no por si misma, sino por como se comporta su “colectivo”, aun sin que éste pertenezca a aquella masa.

Las personas le temen a lo que no conocen. Si se intenta adquirir tolerancia a la fuerza, quienes no entienden que las personas,nhomosexuales o no, siguen siendo personas y, por tanto, sus defectos y virtudes le pertenecen, independientemente de su orientación sexual, sacaran sus propias conclusiones, comúnmente no muy positivas, y huirán mas por el miedo al escándalo y los mitos que se crea alrededor del tema, que a lo que realmente está sucediendo.

Una persona libre, liberal, libertaria, entiende perfectamente que no se trata de pelear con otros o demostrar que se es “especial” solo por una condición particular. Una persona libre sabe que su grandeza no se basa en compararse con otros en términos de gustos, géneros, relaciones interpersonales o intimidades. Quien es libre sabe que su éxito solo se basa en el esfuerzo, el temple y la habilidad que ha desarrollado día a día para ser su mejor versión, y así, una versión más competitiva que las versiones de otras personas.

En el amor, cada quien tiene derecho a sentir, desde su individualidad, lo que desee. La única condición universal, seas heterosexual o no, es que tus derechos deben llegar hasta donde comienzan los de otros, y así mismo, tus deberes deben ser los mismos que tienen los demás.

Podemos concluir que el amor homosexual o heterosexual no es un impedimento ni una condición especial para quien es libre de decidir sobre si mismo. Juzgar a quienes sienten el mismo amor, pero hacia otros, nos convierte en tiranos y fascistas. Intentar sacar provecho de nuestras “condiciones”, que no son mas que fronteras que han creado los colectivos, nos convierte en seres incompetentes que justificamos nuestro fracaso basándonos en buscar falsas oportunidades, siendo deshonestos con nosotros mismos.

Y tu ¿Aun crees que tener un amor homosexual o heterosexual nos hace tan diferentes?, o solo ¿será la falta de libertad y la colectivización de nuestra intimidad?

 

No tags for this post.

Write a Comment

Deja un comentario

Romper La Resistencia Al Cambio

Romper La Resistencia Al Cambio

3 Si existe algo que nos cuesta a los seres humanos es asumir los cambios en nuestras vidas.  Cambiar de empleo, de pareja, …

Nuestro “Juan sin miedo”, sácale provecho

Nuestro “Juan sin miedo”, sácale provecho

3 Juan sin miedo es la historia de un joven cuyas aventuras se hicieron famosas porque su valentía no tenía límites.  …

La Diferencia Entre Ser “Sexy” Y “Vulgar”

La Diferencia Entre Ser “Sexy” Y “Vulgar”

1 Todos amamos ser atractivos.  Recibir cumplidos sobre nuestra belleza, inteligencia o talento hace nuestra vida mas feliz.  …